Getsemaní

Toda la vida lo vengo persiguiendo,
Toda la vida lo he estado deseando
Desde el fondo de mí te lo estaba rogando:
¡Hágase tu voluntad!
¡Venga tu Reino a mí!

Y ahora que veo que se está acercando,
Y ahora que siento su fuerte latido,
Y ahora que oigo su voz
Y noto su aliento…
No me atrevo, lo confieso. No quiero.

¿Cómo voy a decirte que sí,
si no quiero morir a mí?
¿Abandonarme en tus manos
cuando las mías no son libres?

El camino está oscuro, Señor;
Es un salto al vacío, Señor;
El abismo es profundo
y yo soy de barro.
Yo deseaba mi ser para Ti
Y dar gratis lo que así recibí,
Pero me veo llorando,
Huyendo ahora que Tú me pides
Que sea de Ti.

¡Cuánta pobreza! ¡Cuánta miseria!
Me falta fe, me falta valor,
me falta el amor

Del disco Sal de la Tierra de Sal de la tierra