Eco, semilla, fermento

Estoy revisando una canción del GenVerde para aprovecharla en nuestras misas.

La canción es un ofertorio. La comunidad se hace presente con sus flaquezas, sus trabajos, sus miedos,… Esta canción me hacía pensar que es en este momento en que toda nuestra labor, nuestros esfuerzos por hacer presente y visible el Reino, se acercan al altar no como logros nuestros, sino como fruto de lo que Dios nos regala, igual que el pan y el vino nacen gracias a nuestro trabajo. Y que, como fruto de la Eucaristía, seremos eco, semilla y fermento, no como algo propio nuestro, sino como reflejo de Dios.

En la liturgia, la comunidad presenta los dones, el trabajo, las alegrías y las penas… y con unas gotas de agua, se hace presente junto al vino y el pan que se transformarán en el Cuerpo y Sangre.

Esta es la primera estrofa y el estribillo de la canción, que se titula Semilla de tu campo (Il seme del tuo campo), del disco Messa della Concordia (la traducción es mía)

Por cada vez que nos das la Palabra de luz
nosotros ofrecemos la paz.
Por cada vez que nos nutre tu Pan de vida,
nosotros saciaremos el hambre.
Por cada vez que nos alienta tu Vino de alegría
nosotros curaremos heridas.

Te ofrecemos, sinceramente, la vida
bendecimos tu paz entre nosotros
Seremos eco de tu canto,
semilla de tu campo,
fermento de tu perdón.

Puedes ver el video de la canción, con la letra en italiano:

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